Si alguna vez sacaste un keke del horno y descubriste que se había abierto una grieta en la parte superior, probablemente te preguntaste qué hiciste mal. Sin embargo, una grieta no siempre significa que el keke esté mal preparado.
Que un keke se raje en la superficie es bastante común y puede tener diferentes causas. Algunas están relacionadas con la temperatura del horno, otras con el tamaño del molde, la cantidad de masa o la proporción de los ingredientes.

1. El horno está demasiado caliente

Cuando la temperatura del horno es demasiado alta, la superficie del keke comienza a cocinarse y formar una costra rápidamente.
Mientras tanto, el interior de la preparación continúa creciendo. Al no poder expandirse por la superficie ya formada, la masa busca el punto más débil y termina abriéndose.
Por eso, una temperatura demasiado elevada puede hacer que el keke se raje antes de que el interior haya terminado de crecer.

2. El molde es demasiado pequeño

El tamaño del molde también influye en la forma en que crece un keke.
Si utilizamos un molde demasiado pequeño para la cantidad de masa, la preparación quedará muy alta. El centro necesitará más tiempo para cocinarse mientras la superficie ya comienza a formar una costra.
Esto puede hacer que el keke se abra en la parte superior mientras continúa creciendo.

3. Hay demasiada harina o poca humedad

La proporción entre los ingredientes es fundamental para conseguir una buena estructura.
Si una mezcla tiene demasiada harina en relación con los ingredientes líquidos, puede resultar más seca y tener menos capacidad para expandirse de manera uniforme durante la cocción.
Por eso es importante respetar las cantidades de la receta y no agregar harina adicional simplemente porque la masa parece demasiado húmeda.

4. Utilizamos demasiada masa en el molde

Un error frecuente es llenar demasiado el molde.
Cuando hay una cantidad excesiva de masa, el keke necesita crecer mucho durante la cocción. La superficie puede comenzar a endurecerse mientras el interior todavía continúa expandiéndose.
El resultado puede ser una grieta pronunciada en la parte superior.
Además, dejar suficiente espacio permite que la preparación crezca sin desbordarse.

5. La temperatura no se mantiene estable

No solo importa la temperatura que seleccionamos, sino también que el horno mantenga una temperatura relativamente estable durante la cocción.
Abrir el horno innecesariamente, utilizar una temperatura muy elevada al comienzo o colocar el molde en una zona con demasiado calor puede alterar la forma en que se desarrolla el keke.
Por eso es recomendable precalentar correctamente el horno y evitar abrirlo durante los primeros minutos de cocción.

Entonces, ¿qué podemos hacer?

Si queremos reducir las posibilidades de que nuestro keke se raje demasiado, debemos revisar principalmente la temperatura del horno, utilizar un molde adecuado para la cantidad de masa y respetar las proporciones de la receta.
También es importante no llenar demasiado el molde y evitar abrir el horno antes de tiempo.
Una pequeña grieta en la superficie no significa necesariamente que el keke haya salido mal. De hecho, algunos kekes tienden naturalmente a abrirse mientras crecen. Lo importante es observar su textura, cocción y estructura para saber si realmente existe un problema.